Darsonvalización

El principio de equilibración o regulación glandular no puede expresarse mejor que por la ley general de Bordier (1929) cuando se refiere a la diatermia de alta frecuencia de ondas medias: “cuando queremos provocar en el organismo una perturbación desorganizando su modo habitual de funcionamiento, se produce de entrada una reacción defensiva tendente a oponerse a la perturbación producida”. Esta reacción defensiva obliga a nuestras fuerzas adaptativas a reaccionar favorablemente. De aquí la acción de equilibrio general que podemos obtener.

Siguiendo los trabajos de sabio d’Arsonval, este tratamiento resulta ser, en la práctica, la culminación de los conceptos endocrino-psicológicos del Dr Jean Gautier. Nuestras glándulas actúan a la vez sobre el cuerpo y sobre el psiquismo. Ellas son el enlace perfecto.

Este tratamiento actúa pues sobre estas dos esferas de la personalidad.